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CUEVAS DE LA BATIDA
Longitud: 8 Km
Dificultad: Baja
Tiempo estimado: 4 horas
Fecha: 07/01/12
Hola amigos, de nuevo nos hemos calzado las botas para disfrutar de los caminos de nuestra tierra, pero como por diversos motivos teníamos que terminar a mediodía, nos hemos quedado en Carmona para hacer la ruta circular que llega hasta Las Cuevas de la Batida y os puedo asegurar que no ha dejado indiferente a nadie, ni a los que ya la conocían, ni a los más jóvenes que han descubierto una joya en su propio pueblo.
Quedamos a las 10.30h. en la Puerta de Sevilla, pero me vais a permitir colocar en primer lugar la foto de grupo que nos hicimos al final del recorrido en la Puerta de Córdoba, pues modestia aparte, creo que nos quedo muy bien y seguro que es un buen reclamo para el que no la conozca.

Como decía, la ruta comienza en la Puerta de Sevilla en dirección Córdoba por la antigua N-IV y a unos 500 metros cogemos un camino a la izquierda, que nos llevara por debajo de la antigua torre de vigilancia conocida como "el Picacho" y donde podemos ver los desprendimientos que ha tenido la impresionante pared que la sustenta con el paso del tiempo.

Siguiendo por este camino llegamos hasta la Ermita de San Mateo, cuya construcción se inicio en el siglo XIV en honor al evangelista, en cuya festividad Carmona pasó a formar parte de la corona de Castilla, en concreto el 21 de Septiembre de 1247.

Un poco más adelante pasamos por debajo del Parador Nacional de Turismo y durante todo el recorrido de este camino, podemos disfrutar de una espectacular vista de la vega de Carmona.

Al final de este camino giramos a la derecha por una carretera con poco tráfico, que nos llevara hasta los restos de una antigua Calzada Romana, que formaba parte de la Vía Augusta que comunicaba Carmo con Astigi y Corduba .

Al final de este tramo de Calzada Romana llegamos al puente conocido como “Los Cinco Puentes”, se trata de un puente de cinco ojos construido hacia el siglo XVIII, sobre los restos de otro anterior romano.

De nuevo salimos a la antigua N-IV y al poco cogemos otro camino a la izquierda, tras una pequeña subida cruzamos la A4 por debajo para llegar a las ruinas del Cortijo de Martín Pérez, donde se conserva una torre de vigilancia romana.

Esta torre guardaba un manantial del que aún hoy sigue brotando el agua.

Luego volvemos al camino principal y después de terminar la subida y encontrar algún fósil, llegamos al paraje conocido como las Cuevas de la Batida, cuyo origen está en unas canteras romanas, que con el paso del tiempo ha creado un paisaje especial y emblemático.

En este marco incomparable aprovechamos para probar el “Red Bull” de nuestro amigo Joaquín, mientras los más jóvenes exploraban las cuevas más accesibles.

Con las pilas puestas, nos metimos a explorar las cuevas más profundas con los más jóvenes y a la vez los más intrépidos, como muestra la siguiente foto que esta tomada dentro de la cueva.

Finalmente los mayores, aunque con algo de esfuerzo, también se atrevieron a introducirse en esta cueva.

Después subimos a lo alto de las cuevas para tener otra perspectiva de tan interesante lugar y bajamos hasta un pequeño arroyo que hay que cruzar sin mayor problema, aunque alguno al conocer la procedencia de dichas aguas (aguas fecales) se le complicara el paso.

A continuación hay que subir una buena pendiente que nos llevara hasta el Pilar de Mea Largo, un abrevadero de estilo barroco construido en 1886 y desde donde se tiene una vista magnifica del lugar que acabamos de visitar.

Para terminar llegamos a la Puerta de Córdoba, donde como dije al principio nos hicimos la foto de grupo y por la que accedemos a la población, esta Puerta es uno de los dos accesos a la ciudad conservados de época romana y esta situada en una vaguada flanqueada por dos bloques de alcor.

El resto de fotos puedes verla en la galería de imágenes del apartado de socios de nuestra web y al verlas comprenderéis que aunque pensemos que conocemos nuestro pueblo, siempre habrá un rincón que nos sorprenda, hasta la próxima ruta. |